Parece tan distante el firmamento
casi eternas se me hacen las llanuras
señoras del paisaje de las Pampas
y pasto permanente de los vientos.
Cuando albora contemplo somnoliento
las aves despertar tímidamente
de noche me cautiva el ritmo lento
de tu cielo de estrellas reluciente.
De estrellas reluciente y encantado
encantado cual brisa que, apacible,
la brisa que apacible ha acariciado
al manso, al terco, al duro, al irascible,
al puro, al necio, al simple, al resignado,
a los que te aman, Pampa inmarcesible.